20 de abril de 1977

Maternidad (poesía)

No sé si podré decirte
la emoción que llevo adentro
si es querer tocar el alma
o besar el firmamento.

Es tempestad de emociones
que arrebata los sentidos
que torna el coraón en ave
cantando feliz en su nido.

Es el sabor dulce de la pureza
el despertar alegre de la paz
la contagiosa brisa de la alegría
la insospechada felicidad.

Es un sentimiento que crece y crece
y que ante nada se detendrá
que amará ahora y amará siempre
que perdona y perdonará.

Es el sacrificio que no nos pesa
el llanto que no nos daña
la dicha que no se sospecha
la felicidad que no se cambia.

Es el bendito placer
de forjar de mi propia carne
a un maravillo ser
que me convertirá en madre…

1977

25 de julio de 1976

Misiva a mis padres (poesía)

No sé si aceptarán estas líneas
de mi ya imposible y remoto pensamiento
pero las escribo en mi despedida
de este mundo que Dios me hizo tan bello.

Yo sé que ustedes estarán esperando
el fin de este ser
y precisamente tú, papá
lo lo decidiste ayer.

Sé que eres alto, vanidoso y muy inteligente
también sé que eres arrogante y muy valiente.

Así iba a ser yo
iba a tener ese porte de elgancia
ese carácter firme
ese aire de arrogancia.

No madre, no te rías
no lo hagas porque me desgarras el alma
no me muestres esa risa burla
que tanto desprecio en el alma.

De ti tendría la cara
iba a tener el pelo claro
sí, así como tú madre,
¡ te hubiese querido tanto !

¿Los ojos?  No, eso era herencia del abuelo
ojos grandes, rasgados
ojos que día a día
te hubiesen fielmente admirado.

Pero, ¿por qué hablar de esto?
ya es ridículo hacerlo
ya no vale la pena
ya estoy perdida en el tiempo.

Madre, me has hecho llorar tanto
tú no sabes lo que es esto
ya yo tenía tu sangre
¡ ya había aprendido a quererlos !

Papá, no te culpo
ahora no es “delito” hacerlo
sólo cuento con tres meses
y según la ley de ellos
no soy nadie ni nada
sólo un estorbo en el medio.

Quizás tú me hubieras querido
pero mi madre no quería
¡ qué diría la gente
qué diría la familia ¡

Yo significaría dolor, asco y hasta vergüenza
y no significaría unión, mi amor ni tibieza.

Pero me duele tanto su rechazo
ya que en estos tres meses
sólo he pensado en tu vientre
en que me hubieses mecido en tus brazos
en que me hubieras querido por siempre.

Adiós mis imposibles padres
ya me tengo que ir,y recuerden
que han asesinado a su hijo
que los amó hasta su muerte…


1974