25 de julio de 2012

Reencuentro (poesía)


 Te encontré aquel día
Cuando me miré por dentro
Cuando cerré la ventana
Y renuncié al cielo.

¡ Qué bonita te encontré !
dulce, tierna, generosa
con la sonrisa a flor de piel
y tu alegría contagiosa.

Recordé muchos caminos
 muchos azules y blancos
también recordé las penas
el abandono, el fracaso.

Pero tú estabas allí
entre el polvo y el letargo
y sigues creyendo en todos
y sigues firmando en blanco.

Todavía eres la ingenua
que quiere morir de un abrazo
te estremeces con el niño
y te meces en el llanto.

Todavía crees en el amor
en el darse, darse, darse,
en fabricar la ilusión
y en un sueño plasmarte.

Juegas con los rosados
con los trinos y las trenzas
con inventar una flor
y con preñarte de estrellas.

Todavía estás ahí
después de tanto cansancio
de tanto llanto de nube
de tanta ausencia de canto.

Cuánto daría por poder
levantarte del rincón
y en un abrazo de vida
regalarte un corazón.

Sept 1993

10 de julio de 2012

Veo, siento y presiento... (Reflexión)



He visto
la luz de un nuevo día, la alegría de los pájaros recién amanecidos, las gotitas de lluvia que han quedado olvidadas en las hojas de las plantas…

He sentido
la sangre que comienza su carrera por mis arterias y la paz del Espíritu amenazada por tanto ruido que lucha por subsistir.

Presiento
a Dios invadiendo mis sentidos, mi piel, mis tejidos, a un Dios que violenta mi vida y me lleva consigo; un Dios que me ata a la rutina pero la reviste de fiesta, un Dios que me seduce, que me enamora, que me apasiona.

Un Dios que se acerca en mis hijos, en la vecina, en los amigos.

Un Dios que me ha regalado la maravilla de un amor compartido.

Un Dios que lo único que quiere es hacer historia conmigo…

Necesito otras alas... (Reflexión)


¡ Qué rápido va la vida!  Se nos va imponiendo y nos amenaza, nos intimida con una ilusión cuantitativa, con un disfraz de eficacia increíble, y ridículo...

Pretende llevarnos a un ritmo agotador, asfixiante, ¡ desesperante !.  Es como si la vida tuviera miedo a perderse ella misma.

Me viene a la mente la imagen del ruiseñor cuando vuela en el campo.  Se le ve ágil, rápido, siempre agitado y ni aún cuando se detiene realmente lo hace, porque es capaz de mover sus alitas como ninguna criatura en el mundo puede hacerlo, a un ritmo y velocidad increíble, único, incomparable y sin embargo, se le va la vida en eso, en ese batir de alas, en ese posarse sin poder detenerse…no vive más, ni vive mejor, sólo consume su vida en una carrera:  subsistir, asumir, sin la capacidad de razonar, de discernir, de optar…

No quiero ser ruiseñor, no quiero que la vida consuma mis años.  ¡ Quiero llenar mis años de vida!  Quiero ser dueña, no esclava, libre, no sometida.

Quiero poder aspirar el polen en la primavera y el olor a tierra humedecida en las mañanas, quiero tener tiempo para mirarme las manos, para inventar una palabra, para regalar un afecto.

Quiero vivir con intensidad para amar con intensidad.  Quiero poder encontrarme, poder conocerme, poder perdonarme y ensayar mil intentos de ser mejor…

Quiero tener a quien acompañar, a alguien que me extrañe, que me hable con la mirada; alquien a quien pueda ofrendar mi santuario con la blancura más auténtica.  Alguien que sepa mirarme por dentro con toda la luz y oscuridad que tengo y que sea capaz de no juzgarme, sino que sea constructor, alfarero que pueda transformar mi barro en un corazón hermoso y tierno.

Alguien que no tenga prisa en la vida, sino alguien que ame la Vida, alguien que camine conmigo pero que no cuente los pasos.  Quiero ser signo de gratuidad, de apertura, cercanía, que pueda inventar consuelo, alivio, esperanzas.

No quiero ser ruiseñor, necesito de otras alas…

4 de julio de 2012

Escucho la radio... (Reflexión)


Escucho la radio, ¿sabes?  ¡ Es un concierto hermosísimo !  Qué pena que no lo estemos escuchando juntos.  No, no sé decirte nombres, ni títulos, a mi corazón todo eso le parece extraño y hasta absurdo conocer.  Pero sí sé decirte que al escuchar esa música entro en mi espacio vedado a lo cotidiano, me transformo y entro en un éxtasis profundo; el corazón se llena de trinos todos multicolores y las mariposas se trenzan en mi pelo...¡ y escucho al mar !

Sí, siempre que escucho violines me impregno de salitre y en mis venas corre la pasión y la furia de ese mar en su afanoso intento de robarle un beso a la arena, tan deseada, tan esperada, tan amada por él.  Su única ilusión, su única razón de ser es amarla, poseerla y ella se deshace, se le cuela en las arterias pero no se deja besar…¿crees que algún día lo logre?

A mi me duele verle mendigando un beso, él tan majestuoso, tan lleno de vida, de pasión…

La música me ha preñado de suspiros y pienso en ti, en tus ojos de miel a los que tanto desearía poder mirar indiferente pero  no puedo.  Siempre me pierdo en ellos …me pierdo y me encuentro….

Ahora la música ha ido en aumento como las pulsaciones de mi corazón y te extraño, te extraño mucho…y quisiera verte, quisiera amarte.  ¡ Ay si estuvieras aquí !

25 de junio de 2012

Fracasada (poesía)

Se cerró la puerta
y me crecí en las sombras
navegó asperezas
y me sentí bien sola.

Me quedé en ausencia
entre preguntas y llanto
entre “por qué ¿ y “no entiendo”
maldiciendo mi espacio.

Y te busqué como loca
te grité en el ocaso
y me encontré hueca y triste
me enfrenté a mi fracaso.

28 de marzo de 2012

Tristeza (poesía)

No te encontré entre el murmullo del río
ni jugueteando con la suave brisa
cuando de trenzas me vistió el rocío
y la inocencia en mí aún dormía.

No te escuché en manantiales de risa
ni me alargué por tus manos dispersas
me silenció mis más hondas rimas
me enamoré de una fría tristeza…

20 de enero de 2012

Deseo (poesía)

Qusiera que esta nostalgia
se enredara en silencio
que perdiera sustancia
que olvidara mi pecho.

Que mordiera esperanzas
que encontrara desiertos
donde ahogue su llanto
en áridos espejos.

Que olvidara mi carne
que estrenara otro encuentro
que arrastrase otra piel
a quemarse por dentro.

19 de septiembre de 2011

Desde El Limón el 14 de septiembre de 2011 (Reflexión)

               De pequeña me dijeron que lograría escucharte sólo cuando mi corazón fuera uno muy limpio, muy puro.  Y que te encontraría en la misa del domingo y en el rezo del rosario.  Debía privilegiar mi mirada sólo para aquellos que eran capaces de ser fieles, dignos…buenos. No debía perder mi tiempo en cuestionarme la vida, total: ya la vida es como es y no hay por qué preocuparse por cambiarla, a mi me tocaría sólo vivirla.
Luego, me fui dando cuenta de que te me ibas haciendo el Encontradizo en lugares insospechados; en el taller de teatro, en mi casa, y en aquel baile donde estrené mis primeros tacos altos.  Y pude escucharte en la canción de la radio, en el pregón del verdurero de mi calle y en la clase de sociales.
Te fuiste develando en los acontecimientos, en mis logros y también en mis fracasos.  En mis sufrimientos, desilusiones, alegrías, y hallazgos.  Te pude encontrar en la fuerza del huracán, en la lluvia que empapaba la tierra luego de una larga sequía, en la belleza de la flor, y en la canción de cuna que aprendí de mi mamá.
Te pude palpar cuando amamanté a mis hijos y cuando toqué fondo al conocer el dolor. Cuando la soledad invadió mi casa y la noche fue testigo del llanto más profundo que me causó el amor.
Y hoy ;  en este instante de mi vida: ¡cuán diáfano es tu Rostro para mí.!  ¡Qué belleza el encontrarte en la montaña, en el lago, en la tierra árida!  ¡Qué emoción tan grande cuando escucho el gallo al despuntar el alba, cuando la gallina se busca la vida escarbando la tierra de manera desesperada, y doña María afanosa barre el patio de la casa. 
Y allí estás Tú, en cada pálpito de vida, en la desnudez de la nada, en la totalidad de mi existencia.  Puedo verte cara a cara, y eso es lo más grandioso, que te siento, que me hablas, que te acercas, que me llegas, que te quedas…
Qué maravilla encontrarte en la humildad de Nené, en el servicio de Zuquito,en la fraternidad de Ysaac, de Manolo, y en la transparencia de los niños de la calle que buscan simplemente saludar.
¡Qué hermoso el poderte abrazar cuando abrazo a mi hermano, cuando en comunidad oramos juntos, te alabamos, te invocamos…te esperamos.!
Gracias por esta comunidad de Voluntarios en donde te haces presente.  En cada uno de ellos te muestras de modo singular:  en la ternura de Myrna, en la humildad de Johnny, en la espiritualidad de Yoselin, en la risa de Rut, la energía de Lumir, la pasión de servir de Mary Helen y la generosidad de Sebastián.  En todos ellos te me muestras, a través de su servicio, de su disponibilidad, en su ardor misionero, en su entrega, en su amor.
Y también tu presencia me sorprende en las carencias, en la ausencia del agua, en el calor, en los mosquitos; en la pobreza que hiere mis ojos y la impotencia que hace llorar mi alma.  Te me apareces en la mujer que busca la leña para cocinar, en los niños que no tienen maestros, en el agricultor que no tiene dónde sembrar, en aquellos que no te conocen y van mendigando un poco de paz.
Es grandioso encontrarte en todas las cosas, no tan solo en las buenas.  He bebido de tu tibieza, de tu ternura.  He vibrado al sentir tu mirada y tu abrazo me ha caldeado el corazón.
Me ha emocionado experimentarte a pesar de mis limitaciones y mi barro.  ¡Qué maravilla tu Presencia, que traspasa mi pecado!

25 de julio de 2011

Encuentro (poesía)


Cuando encuentres en la flor
ese bendito beso
que quiere pintarte el cielo
con perfume y con color…

Cuando aspires el olor
del sol de la mañana
que te abraza en su mirada
con el más dulce candor…

Cuando pulses el calor
de los años de la anciana
y te llore la mirada
ante el odio y el dolor…

Cuando en arresto de amor
dejes volar de su nido
a ese niño en ti dormido
habrás encontrado a Dios.

25 de junio de 2011

Pregón en año jubilar (poesía)


¡ Qué maravilla Señor ¡
qué generoso eres conmigo
me has dado tanto…¡todo!
te has dado Tú en un suspiro.

Y ahora…este regalo
esta maravilla del siglo
soy protagonista de una historia
que pocos han vivido.

Año Jubilar
año de fiesta, de perdón, de alegría
año de condonar las deudas
de olvidar ofensas y sanar heridas.

Año de encuentro contigo
con tu misericordia
con tu rostro materno
año de lavar las manos
y estrenar un corazón nuevo.

Pero, no es visitando los lugares santos
donde te veré encontradizo
no es procurando indulgencias
que quiero caminar contigo.

Quiero visitar los santos lugares
allí donde se encuentra el pobre
el enfermo, el oprimido
allí donde hay hambre y sed de justicia
donde Tu rostro está escondido.

Sólo allí podré encontrarte
en la sonrisa de los sencillos
de los sufridos, de los angustiados
de los marginados, oprimidos.

Sólo así podrás mirarme
y hacerte uno conmigo
no puedo procurar indulgencias
si no me he abajado a los míos…

no puedo pedir perdón
cuando la injusticia me grita clemencia
no puedo tener limpias mis manos
si no las tocan la miseria
la de ellos, la de los míos
la de los cercanos y la de los lejanos
la de una humanidad que está presente y olvidada
dolida y ensangrentada.

Es año jubilar
¡ un año de fiesta !
y yo quiero sentir tu perdón
quiero vivir tu presencia.

Quiero encontrarme contigo
en esos santos lugares
en donde germine el amor
la fraternidad, la alegría
en donde pueda mirarte a los ojos
en la sencillez de la vida…