25 de julio de 2012

Desierto (poesía)


¡ Qué sensación tan extraña
qué tristeza me ha invadido
qué lejos de tu mirada
tanto frio sin tu abrigo!

Qué silencio más horrible
qué sequedad de oración
cuánto duermen los sentidos
cuando llora el corazón.

Qué dolorosa es tu ausencia
qué destrozada me siento
me he quedado en las tinieblas
me ha negado el firmamento.

Urgencias (poesía)


En el pozo oscuro de la vida
donde se abre el abismo
donde se pierden mis pasos
y se crecen las sombras…

Donde pierdo tu rostro
y me vuelvo cautiva
esclava y fugitiva
de mi propia historia…

Es desde allí que corro a buscarte
con la urgencia de la herida
del dolor, del fracaso
del cansancio, de la ira.

Y siempre estás ahí esperándome
enamorado, sediento
como un dique herido y roto
añorando un nuevo intento.

Y desde allí te me agigantas
y te vuelves oasis
me preñas ternura
y liberas soledades.

Me amurallas de mieles
me amasas con pan fresco
me perfumas el alma
y me besas por dentro.

Prefiero... (poesía)


Prefiero ir poco a poco
descalzándome, poniéndome ligera
pero el primitivo orgullo
encadena mi ansiedad.

Prefiero ir en busca de lo auténtico
pero la mentira conspira contra mi libertad.

Prefiero vestirme de ternura
y abandonar la mujer que ahoga mi inocencia.

Prefiero madurar la mirada
y extrañar las estrellas que me arroparon ayer.

Prefiero estar quieta
desnuda, callada
pero ceden las grietas de una terrible sed.

Prefiero la transparencia
del corazón sencillo
que vive la alegría
de la verdadera paz.

Prefiero que me mires
con corazón de niño
que entiendas mi pobreza
y mi debilidad.

Esta noche (poesía)


Esta noche me pudo la nostalgia
y entre muros tejidos de hierba
se oyó el eco de la brisa clara
que avanzaba a dormir mi impaciencia.

Levantó el vuelo la ilusión desparramada
se embriagaron de negrura mis huellas
y entre lazos de algas olvidadas
me entregué a mis odas más huecas.

Y abrazada a corales y a sales
almidoné mi ternura y tibieza
y escondí mi alma entre cristales
y lloré entre guirnaldas de ausencia.

Vistazo (poesía)


Me asomé con cautela
por tu ventana azul
y me vistieron las perlas
de una mantra común.

Me descubrí en tu eco
en una danzante orilla
de sinónimos, de versos
de nostalgias, fantasía.

Me lloviste guirnaldas
de amarillas palabras
terciopelo de encuentros
torbellino de alas.

Barro agostado y mulato
bebiendo de tu llovizna
savia y melaza en contacto
pariéndome en tu poesía.

La grandeza de Tu Amor (poesía)


Tropecé un abrazo escondido en cuclillas
Que se hace melaza y se pinta cosquillas…

Sorprendí la risa honda y sencilla
que se esconde en un rostro
y se finge perdida.

Me bebí una mirada cálida y genuina
una estela blanca, una fuente viva
unos ríos largos
de los que nunca terminan.

Descubrí la inocencia de los que aún no lloran
la pureza del corazón sano
la gratuidad de la vida
y los que tejen remansos.

Escuché la Voz que caldea
que enamora, ¡ que grita !
que violenta al hombre y lo quema
y transforma su piedra en semilla.

Conocí la Raíz de la alegría
la fuerza del perdón
la Esperanza y la poesía
la grandeza del Amor.

Reencuentro (poesía)


 Te encontré aquel día
Cuando me miré por dentro
Cuando cerré la ventana
Y renuncié al cielo.

¡ Qué bonita te encontré !
dulce, tierna, generosa
con la sonrisa a flor de piel
y tu alegría contagiosa.

Recordé muchos caminos
 muchos azules y blancos
también recordé las penas
el abandono, el fracaso.

Pero tú estabas allí
entre el polvo y el letargo
y sigues creyendo en todos
y sigues firmando en blanco.

Todavía eres la ingenua
que quiere morir de un abrazo
te estremeces con el niño
y te meces en el llanto.

Todavía crees en el amor
en el darse, darse, darse,
en fabricar la ilusión
y en un sueño plasmarte.

Juegas con los rosados
con los trinos y las trenzas
con inventar una flor
y con preñarte de estrellas.

Todavía estás ahí
después de tanto cansancio
de tanto llanto de nube
de tanta ausencia de canto.

Cuánto daría por poder
levantarte del rincón
y en un abrazo de vida
regalarte un corazón.

Sept 1993

10 de julio de 2012

Veo, siento y presiento... (Reflexión)



He visto
la luz de un nuevo día, la alegría de los pájaros recién amanecidos, las gotitas de lluvia que han quedado olvidadas en las hojas de las plantas…

He sentido
la sangre que comienza su carrera por mis arterias y la paz del Espíritu amenazada por tanto ruido que lucha por subsistir.

Presiento
a Dios invadiendo mis sentidos, mi piel, mis tejidos, a un Dios que violenta mi vida y me lleva consigo; un Dios que me ata a la rutina pero la reviste de fiesta, un Dios que me seduce, que me enamora, que me apasiona.

Un Dios que se acerca en mis hijos, en la vecina, en los amigos.

Un Dios que me ha regalado la maravilla de un amor compartido.

Un Dios que lo único que quiere es hacer historia conmigo…

Necesito otras alas... (Reflexión)


¡ Qué rápido va la vida!  Se nos va imponiendo y nos amenaza, nos intimida con una ilusión cuantitativa, con un disfraz de eficacia increíble, y ridículo...

Pretende llevarnos a un ritmo agotador, asfixiante, ¡ desesperante !.  Es como si la vida tuviera miedo a perderse ella misma.

Me viene a la mente la imagen del ruiseñor cuando vuela en el campo.  Se le ve ágil, rápido, siempre agitado y ni aún cuando se detiene realmente lo hace, porque es capaz de mover sus alitas como ninguna criatura en el mundo puede hacerlo, a un ritmo y velocidad increíble, único, incomparable y sin embargo, se le va la vida en eso, en ese batir de alas, en ese posarse sin poder detenerse…no vive más, ni vive mejor, sólo consume su vida en una carrera:  subsistir, asumir, sin la capacidad de razonar, de discernir, de optar…

No quiero ser ruiseñor, no quiero que la vida consuma mis años.  ¡ Quiero llenar mis años de vida!  Quiero ser dueña, no esclava, libre, no sometida.

Quiero poder aspirar el polen en la primavera y el olor a tierra humedecida en las mañanas, quiero tener tiempo para mirarme las manos, para inventar una palabra, para regalar un afecto.

Quiero vivir con intensidad para amar con intensidad.  Quiero poder encontrarme, poder conocerme, poder perdonarme y ensayar mil intentos de ser mejor…

Quiero tener a quien acompañar, a alguien que me extrañe, que me hable con la mirada; alquien a quien pueda ofrendar mi santuario con la blancura más auténtica.  Alguien que sepa mirarme por dentro con toda la luz y oscuridad que tengo y que sea capaz de no juzgarme, sino que sea constructor, alfarero que pueda transformar mi barro en un corazón hermoso y tierno.

Alguien que no tenga prisa en la vida, sino alguien que ame la Vida, alguien que camine conmigo pero que no cuente los pasos.  Quiero ser signo de gratuidad, de apertura, cercanía, que pueda inventar consuelo, alivio, esperanzas.

No quiero ser ruiseñor, necesito de otras alas…

4 de julio de 2012

Escucho la radio... (Reflexión)


Escucho la radio, ¿sabes?  ¡ Es un concierto hermosísimo !  Qué pena que no lo estemos escuchando juntos.  No, no sé decirte nombres, ni títulos, a mi corazón todo eso le parece extraño y hasta absurdo conocer.  Pero sí sé decirte que al escuchar esa música entro en mi espacio vedado a lo cotidiano, me transformo y entro en un éxtasis profundo; el corazón se llena de trinos todos multicolores y las mariposas se trenzan en mi pelo...¡ y escucho al mar !

Sí, siempre que escucho violines me impregno de salitre y en mis venas corre la pasión y la furia de ese mar en su afanoso intento de robarle un beso a la arena, tan deseada, tan esperada, tan amada por él.  Su única ilusión, su única razón de ser es amarla, poseerla y ella se deshace, se le cuela en las arterias pero no se deja besar…¿crees que algún día lo logre?

A mi me duele verle mendigando un beso, él tan majestuoso, tan lleno de vida, de pasión…

La música me ha preñado de suspiros y pienso en ti, en tus ojos de miel a los que tanto desearía poder mirar indiferente pero  no puedo.  Siempre me pierdo en ellos …me pierdo y me encuentro….

Ahora la música ha ido en aumento como las pulsaciones de mi corazón y te extraño, te extraño mucho…y quisiera verte, quisiera amarte.  ¡ Ay si estuvieras aquí !